13 abril 2017

Las misses son tratadas como objetos

Se puede medir o cuantificar la belleza? Los reglamentos de muchos certámeness convocan a chicas de 15 a 25 años especificando medidas, peso, color de ojos y cabello. Algunos incluso imponen como condición que sean solteras y no tengan hijos. En algunos casos se eligen reinitas entre niñas de cinco años a quienes les exigen desfilar en traje de baño para evaluar su belleza física, su porte, desenvoltura y personalidad. ¿Esta tradición fomenta la discriminación y la cosificación de la mujer o es un engranaje más del culto al cuerpo que vive nuestra sociedad? Raquel Tejedor, estudiante de Psicología que se presenta por España a Miss Mundo, defiende estos controvertidos concursos. La feminista Maje Girona, por su parte, considera que son denigrantes para nosotras.


¿Son tratadas como objeto las aspirantes a ‘miss’?
Raquel Tejedor En el concurso Miss Word Spain, al que me presento, no hay desfiles en traje de baño y además de valorar la belleza se tiene en cuenta la elegancia y el saber estar. A mí me apasiona la moda desde pequeña, pero también estoy estudiando una carrera. Quien gane viajará por todo el planeta colaborando con distintas ONG porque nuestro lema es belleza con propósito.
Maje Girona Es cierto que pueden suponer oportunidades profesionales, pero priorizan el cuerpo de la mujer como reclamo social para triunfar. En la sociedad de culto a la imagen en la que vivimos, un concurso que prima la belleza hace que automáticamente se elimine toda consideración hacia las que se consideran feas.

Pero también los hay específicos para hombres...
Maje Es verdad que hoy la dictadura de la imagen es omnipresente y que también les afecta a ellos, pero sigue siendo implacable con las mujeres. Hemos pasado del prototipo curvilíneo de Marilyn Monroe en el siglo XX a la delgadez extrema de Kate Moss, y está causando muchos trastornos de alimentación.
Cristiano Ronaldo o Gerard Piqué también son aclamados como ídolos por su físico y no pasa nada.

Maje Los futbolistas tienen un estatus social elevado, vinculado al dinero que ganan y al concepto de masculinidad. Es muy distinto en el caso de la mujer, porque la feminidad se convierte en un reclamo sexual del hombre, a nosotras se nos somete a través de la moda y la cosmética.
Raquel Un concurso de belleza tiene más que ver con el desarrollo de la mujer como persona que como objeto de deseo sexual. El físico es importante porque vivimos en un mundo dominado por la imagen, pero ser solo una cara bonita no vende.

¿Se imponen unas condiciones inaceptables?
Raquel A Miss Islandia le han exigido adelgazar para presentarse a Miss Grand Internacional y ella se ha negado. A mí nadie me ha obligado a nada. Ni que pese tanto ni que sea soltera. No lo aceptaría. Tengo principios y razones que no rompería.
Maje Pero aun así se parte de la base de que el éxito pasa por tener un tallaje mínimo, y se fomentan los problemas alimentarios.
Hay quien defiende que se prepara a las concursantes emocional y mentalmente, además de enseñarles a comportarse en público.
Maje En cualquier trabajo se pretende mejorar la oratoria, las habilidades sociales y la inteligencia emocional, sobre todo si tienes que dar la cara… No es patrimonio de un concurso de belleza. Esos cánones de juventud y delgadez igual a éxito social nos conducen a un malestar permanente. Tu vida gira en torno a agradar por la imagen, cuando lo que debería valorarse es de lo que eres capaz.

Raquel Sigue existiendo el tópico de que las misses somos tontas, aunque la mayoría tenemos estudios universitarios. Ese aprendizaje te permite ganar seguridad y madurar. ¿Quienes participamos estamos más sometidas a los cánones de belleza? No lo creo, porque el bombardeo que nos llega desde la televisión y las revistas nos afecta a todas.
¿La defensa de la dignidad de la mujer tiene que escenificarse en un concurso de ‘misses’?
Raquel No creo que sea el sitio. Igual que la del hombre, la dignidad pasa por valerse por una misma y hacerse respetar, en cualquier ámbito. Somos personas, no objetos.

Maje Estoy de acuerdo con Raquel en que la dignidad implica la defensa de las personas como sujetos de derechos, no como objetos. Pero creo que las mujeres no debemos rivalizar nunca entre nosotras, menos aún por nuestro físico, sino ayudarnos siempre.
¿Qué diferencia un certamen de belleza de una pasarela de moda?
Raquel Que la moda no está mal vista. Para mí ambos son trabajo.
Maje El problema, tanto de uno como de otro, es que valoran a las personas exclusivamente por su físico, no por sus aptitudes ni por su talento. En eso los dos son iguales. Se nos acaba juzgando solo por el físico.

¿La elección de ‘reinas’ en las fiestas locales, promocionadas por las instituciones públicas, tiene las mismas connotaciones?
Maje Yo fui elegida en mi pueblo, Almusafes, y disfruté de esas celebraciones no porque llevara uno o tres vestidos, sino porque estaba con mis amigas. Si hubiera sido consciente entonces de lo que eso suponía, a lo mejor no lo habría hecho. En los últimos años esos festejos se han reinventado, aunque es cierto que nunca nadie se plantea elegir un rey en lugar de una reina.
Raquel Es que el principio es el mismo que un concurso de belleza, se elige a la más guapa, y también a la que mejor representa a la localidad.

¿Y qué ocurre cuando compiten niñas pequeñas?
Raquel Necesitas cierta madurez para saber dónde te metes y a qué te expones. Incluso con 16 años no eres capaz de afrontarlo porque a veces es muy duro. Por lo tanto, en esos casos es responsabilidad de los padres.
Maje Estoy totalmente en contra de que participen menores de edad. No se trata de culpabilizar a los padres, pero hay que reflexionar bastante sobre qué pasa en nuestra sociedad para enviar a los niños a concursos televisivos y pasarelas.

En Argentina se ha presentado un proyecto de ley para acabar con estos certámenes. ¿Debemos seguir esa línea?
Raquel ¡Pero qué manía con prohibirlo todo! El certamen de belleza al que acabo de presentarme no supone ningún problema, y además para mí representa cumplir un sueño. Es la oportunidad de darme a conocer y encontrar el trabajo que deseo en el mundo de la moda.

Maje No obstante yo sí que veo absolutamente imprescindible regular por ley que ninguna mujer tenga que sufrir para conseguir una talla determinada que pueda atentar contra su propia naturaleza. Los trastornos en la conducta alimentaria se han multiplicado en adolescentes y es mejor fijarse en las actrices que se niegan a maquillarse en una sesión de fotos o que rechazan el Photoshop. ¡Hasta Julia Roberts apareció descalza en el festival de cine de Cannes para reivindicar que no hay por qué utilizar tacones!

Estudiante aragonesa de 2º de Psicología por la UNED. Con 20 años y 182 centímetros de altura es la nueva reina de la belleza en España. Acaba de competir en Washington, representando a nuestro país, por el título de Miss World.

Premio nacional honorífico de igualdad del Instituto Nacional de la Juventud. Doctora y consultora en materia de género, salud y derechos humanos. Expresidenta de Federación Mujeres Jóvenes e integrante del Secretariado Estatal de Amnistía Internacional.

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