24 marzo 2016

Antonio Gades maltrataba a Marisol

Recientemente, saltó a los medios la sorprendente noticia de que Pepa Flores podría sufrir una grave enfermedad del hígado. Para despejar cualquier tipo de duda, se puso en contacto telefónico con su compañero, Massimo Stecchini, que mostró un gran enfado por estos absurdos rumores que tanto daño pueden ocasionar.

 «Me parece inconcebible que se pueda inventar algo así. Creo que no se puede jugar con cosas tan serias. Muchísima gente está preocupada por esta falsa noticia que es absolutamente ridícula. Pepa está mejor que nunca, tiene una energía y una salud de hierro. Es más, desde que la conozco nunca ha estado enferma. Por otra parte, está guapísima».

Sus palabras son claras y no dejan ninguna duda que pueda llevar a otro tipo de consideraciones, pero lo que las corrobora son las imágenes de Marisol disfrutando de su verano en una jornada de playa. La actriz, que sigue conservando la belleza que la convirtió en uno de los iconos del siglo XX, disfruta de su vida con los suyos como una malagueña más, desde que hace tres décadas decidiera retirarse del espectáculo.

«Nosotros llevamos una existencia muy tranquila y normal. Es lo que queremos, porque nos gusta vivir así. En ocasiones resulta bastante complicado, pero Pepa lo tiene asumido y se queda con el cariño de la gente, que es mucho. Ahora lo que deseamos es disfrutar del verano y si se puede nos escaparemos unos días, no lo sé. Lo que importa es que estamos bien», explica Massimo.

A sus 63 años, Pepa que quiere ser una persona del pueblo, a pesar de que fue una de las estrellas infantiles y juveniles más importantes del mundo en la década de los 60, contempla desde la barrera todo lo que se dice de ella sin arquear una ceja.

Justo este año se cumplen 50 años desde que rodara Ha llegado un ángel, el filme de Luis Lucia que la consagró como estrella infantil tras su debut en Un rayo de luz. Sin embargo, su actual modus vivendi poco tiene que ver con aquellos ajetreados días llenos de focos y actividad. Su vida en su Málaga natal es de lo más sencilla. Se levanta por la mañana temprano, pasea a sus perros, realiza las compras personalmente y atiende a su familia. 

La protagonista de Cabriola ve a diario a su madre con la que tiene una estrecha relación. Las horas pasan tranquilas para la actriz. Ahora puede disfrutar de todo lo que era imposible en su infancia y juventud. Se reúne plácidamente con numerosos amigos en los atardeceres de la ciudad en la que ha decidido retirarse. Ahora ya tiene todo el tiempo que necesitaba para reflexionar sobre las cosas que de verdad le preocupan. De hecho, mantiene intacta su lucha por sus valores sociales y su ideología.

En lo económico, a diferencia de otras artistas, la actriz vive espléndidamente de sus inversiones. Está claro que su vida podía estar rodeada de lujo y glamour, pero ella, que lo ha conocido todo desde muy pequeña, no se siente atraída por ese tipo de cosas. Su compañero Massimo también lo tiene claro. «Nosotros no necesitamos grandes cosas para ser felices porque lo tenemos todo. Las relaciones con nuestra familia son estupendas. 

Las hijas de Pepa están aquí siempre que pueden y nosotros disfrutamos mucho con el pequeño Curro [su nieto por parte de Celia]. De todas formas, a mí no me gusta hablar de nuestra vida, precisamente porque es de lo más normal y eso no tiene interés alguno. Queremos estar lo más alejados de la vida pública que sea posible».

Después de una intensa vida artística Marisol decidió dejar su carrera después de rodar Caso Cerrado, de Juan Caño. Ni siquiera la reciente propuesta millonaria de una productora de Hollywood ha conseguido hacerla volver. La última vez que habló lo tenía claro. «Mi vida artística ya pasó y forma parte de mi pasado. Hice todo lo que tenía que hacer. Eso no quiere decir que no esté agradecida, pero ahora llevo la vida de cualquier persona porque me siento feliz así». La actividad cultural de Pepa sigue siendo muy intensa en Málaga, y no es difícil verla cualquier día asistiendo a exposiciones o a actos culturales siempre de una manera anónima.

Los fotógrafos y las cámaras siguen agolpándose en la puerta de su casa en cuanto existe una pequeña noticia que pueda estar relacionada con la actriz. Su educación y su talante hacen que siempre tenga hacia ellos un gesto amable. El respeto es total por ambas partes, la sonrisa de Marisol sigue seduciendo a la gente. Nadie olvida a la niña prodigio que cautivó al mundo entero ni a la protagonista de El poder del deseo, que levantó pasiones por su físico espectacular.

Marisol camina con energía por las calles de Málaga, mientras la gente vuelve la cabeza para observarla en silencio. 

Todo el mundo la conoce y ella quiere ser una mujer como otra cualquiera, aunque en el fondo sabe que eso es imposible. Massimo no sabe cómo hace para mantener una silueta envidiable a su edad. «Supongo que hacer la vida que quieres ayuda mucho, pero ella lo lleva todo de una manera muy natural».

No hay comentarios:

Publicar un comentario