28 noviembre 2011

Denuncian la cacicada de un jefe policial

«Asistimos estupefactos a una nueva cacicada que ha sucedido dentro del Cuerpo de la Policía Municipal de Madrid». Así empezaba la nota que envió ayer por la tarde CPPM, el Colectivo Profesional de Policía Municipal, uno de los sindicatos principales de este cuerpo.

Según relatan en su denuncia, «el pasado martes 15 de noviembre se celebró una firma y presentación del disco de un afamado cantante nacional», que era Pablo Alborán. El músico estaba firmando discos en El Corte Inglés de Nuevos Ministerios. «Como consecuencia de la gran afluencia de público y por motivos de seguridad el Cuerpo Nacional de Policía montó un dispositivo», continúa CPPM. «Por parte de Policía Municipal, y por orden del subinspector de la zona, fue comisionado un dispositivo, concretamente tres agentes en un patrulla, para acudir al mismo lugar con la intención de prestar el servicio de su clase, pero nada más lejos de la realidad fue lo que sucedió en dicho lugar».

Entonces, según la denuncia del sindicato, se presentaron otros dos agentes municipales, que dependen directamente de este subinspector. Se pusieron a hablar con sus compañeros y les dijeron que traían un disco de la hija del subinspector para que Alborán se lo firmara. Así lo recuerdan desde el sindicato policial:

«En breve espacio de tiempo se personaron otros dos componentes destinados en la Subinspección con la firme intención de que dicho cantante les firmase un disco, siendo este de la hija del subinspector de la zona».

Pero los policías municipales de la unidad de Tetuán, que tenían asignado el servicio de seguridad en El Corte Inglés, les dijeron que no era factible la petición «ya que había una cola que llegaba hasta el Estadio Santiago Bernabéu y que para más inri, la seguridad la llevaba el Cuerpo Nacional de Policía».

Según CPPM, los emisarios del subinspector aun así decidieron preguntar al mando responsable de la Policía Nacional si podían colarse para que el cantante les firmara el disco de la hija de su jefe y éste «manifestó rotundamente que no», dice el comunicado.

A continuación, siempre según CPPM, el suboficial de la unidad de Tetuán llamó por teléfono al policía más nuevo que tienen, perteneciente a la última promoción, para que volviera a intentar, por todos los medios posibles dicha misión, a lo que el joven también respondió que era imposible.

Así pues, «el suboficial que, al parecer obedecía órdenes concretas y directas del subinspector, tras consultar con éste y manifestarle la imposibilidad de tal cometido le ordenó que todos los policías municipales asignados para dicho servicio se retiraran del lugar».

Es decir, que como no consiguió el disco firmado para su hija acabó ordenando que se retirase el dispositivo de seguridad que había para la sesión de firmas.

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